Un año de la Red Estatal de Chemsex: un espacio de intercambio de experiencias que impulsa un abordaje integral del fenómeno en España

El chemsex, fenómeno social y cultural que combina el consumo intencionado de determinadas sustancias con encuentros sexuales y que está vinculado a la cultura LGTBIQ+, sin que tenga que ser siempre problemática, se ha convertido en los últimos años en una preocupación sociosanitaria de primer orden por el elevado porcentaje de usuarios que pueden presentar complicaciones en su salud física, mental y sexual.

Tras más de una década desde que surgieran las primeras respuestas organizadas al chemsex, la Coordinadora estatal de VIH y sida impulsó en marzo de este año la constitución de la Red Estatal de Prevención y Abordaje del Chemsex en España, un proyecto que da continuidad a la Guía de Buenas Prácticas para la Prevención y Abordaje del Chemsex publicada en 2024.

La Red, coordinada por Cesida y Javier Curto, psiquiatra y sexólogo especializado en el ámbito del chemsex, celebró el pasado 17 de noviembre su cuarta reunión de trabajo, consolidándose como un espacio de referencia para el intercambio de conocimientos, experiencias y estrategias entre profesionales de recursos públicos, entidades comunitarias y personas usuarias. La participación de perfiles procedentes de distintos territorios y ámbitos reafirmó el carácter plural, colaborativo y multidisciplinar que caracteriza a la red. La iniciativa, que nació con la vocación de ser útil, inclusivo y enriquecedor, avanza así hacia un abordaje integral del chemsex en nuestro país.

Durante la sesión se realizó un balance del trabajo desarrollado a lo largo de su primer año de actividad. Las personas asistentes destacaron el alto grado de implicación mostrado en las acciones impulsadas, especialmente en formaciones y jornadas técnicas, lo que ha permitido mantener un espacio activo, estable y en crecimiento. También se puso en valor la experiencia acumulada gracias al trabajo conjunto, que ha facilitado una comprensión más amplia del fenómeno del chemsex al integrar perspectivas profesionales, comunitarias y, de manera prioritaria, la voz directa de personas usuarias y exusuarias.

Asimismo, se subrayó el impacto positivo de las formaciones realizadas durante este año, que han reforzado las competencias de los equipos en ámbitos sexológicos, sociales y de reducción de daños. La sesión permitió identificar también áreas de mejora, entre ellas la necesidad de profundizar en temas específicos como nuevas sustancias, datos epidemiológicos, prevención o aspectos legales. Las personas participantes destacaron igualmente la importancia de seguir garantizando un espacio horizontal donde las experiencias de las personas usuarias continúen ocupando un lugar central.

La Red se reúne cada 3 meses y está integrada por 33 miembros. De ellos, 25 son profesionales de distintos ámbitos (sanitario, social, comunitario, académico) y 8 son usuarios o exusuarios. El trabajo de la Red continuará el próximo año.

Cabe destacar que el chemsex, desde las primeras publicaciones que analizan el fenómeno, se ha vinculado con mayor riesgo de adquisición de diferentes ITS, VIH y hepatitis C. En relación con la salud mental, se observa relación con consumo problemático de sustancias, ansiedad, depresión, episodios psicóticos e ideación suicida. Los datos lo reflejan: en Madrid, las atenciones en los CAD vinculadas al chemsex pasaron de 50 en 2017 a más de 350 en 2021. En Barcelona se triplicaron en apenas cuatro años. En las entidades comunitarias el crecimiento en la demanda también ha sido exponencial. Estamos, por tanto, ante un reto sociosanitario real y creciente.

“Chemsex en red: comprender, acompañar, cuidar”: una jornada de abordaje multidisciplinar centrada en las personas usuarias

Dentro de las acciones impulsadas por la red, el pasado 29 de septiembre se celebró la jornada “Chemsex en red: comprender, acompañar, cuidar”, un encuentro concebido para visibilizar y comprender el chemsex desde la salud pública, los derechos humanos y la reducción de daños. La jornada generó un espacio libre de estigma en el que dialogaron personas usuarias, profesionales y representantes comunitarios, compartiendo conocimientos, experiencias y buenas prácticas.

La presentación de la jornada corrió a cargo de Javier Curto, Reyes Velayos, la anterior presidenta de Cesida y actual miembro de la ejecutiva, y Eugenio Cabeza, miembro de la Comisión de Chemsex Support de ONG Stop. En su discurso, Velayos destacó que “no hay abordaje eficaz y de éxito sin la participación de las personas usuarias”. Y añadió que “su experiencia, sus conocimientos y sus necesidades deben estar en el centro del diseño y la implementación de políticas y programas, solo así podemos construir respuestas legítimas, útiles y sostenibles”.

Algunas de las conclusiones que se extrajeron del evento fueron la necesidad de recabar cifras con las que dimensionar el impacto del chemsex y acotar el número de usuarios. También se puso el acento en lo comunitario, como un factor de apoyo y elemento sanador en sí mismo. Y se abordó la necesidad de acabar con la criminalización del consumo de sustancias ligadas al chemsex, tanto por los problemas legales que puedan surgir, como por el mayor estigma que genera.

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