La comunidad de Mujeres VIHvas toma la palabra para analizar el estigma y construir propuestas de futuro

Las III Jornadas de Mujeres VIHvas: Estigma, mujer y VIH, organizadas por Cesida, reunieron el 13 de marzo en el Ministerio de Igualdad a activistas, profesionales sanitarias, expertas y representantes institucionales en un espacio de encuentro y reflexión sobre el impacto del estigma asociado al VIH en la vida de las mujeres. A lo largo de la jornada se abordaron las realidades diversas de las mujeres que viven con VIH, el papel de los medios en la construcción del imaginario social y las propuestas necesarias para avanzar hacia una sociedad libre de discriminación.

La jornada fue inaugurada por Almudena Benito de la Fuente, vocal asesora de la Unidad de Apoyo a Dirección del Instituto de las Mujeres; Julia del Amo, directora de la División para el Control del VIH, ITS, hepatitis virales y tuberculosis del Ministerio de Sanidad; y Carmen Martín, presidenta de Cesida. Durante la apertura se puso de relieve la importancia de generar espacios de escucha y participación para las mujeres que viven con VIH y de situar sus experiencias en el centro de las políticas públicas.


Una mirada interseccional al estigma
La ponencia marco, titulada “Mujer, estigma y VIH: miradas interseccionales”, fue impartida por Carmen Martín. En su intervención subrayó que el estigma no afecta a todas las mujeres de la misma manera y que las desigualdades sociales, económicas o migratorias influyen en la experiencia de vivir con VIH: “No todas vivimos lo mismo. Porque no es lo mismo vivir con VIH siendo mujer y, además, ser migrante, o vivir en situación de precariedad y con barreras para acceder al sistema sanitario”.

La presidenta de Cesida repasó también la evolución del índice de estigma en España, que ha disminuido desde 2008, aunque alertó de que persisten importantes lagunas de conocimiento sobre el VIH en la población general. Como ejemplo, recordó que casi la mitad de la población no conoce la diferencia entre VIH y sida. Martín defendió además la importancia de la visibilidad de las mujeres con VIH como herramienta de transformación social. La visibilidad es un arma política y un acto de generosidad pero, subrayó, por sus circunstancias y la presencia del estigma no todas las mujeres pueden visibilizarse. Hay mujeres muy valientes que no pueden dar el paso.


Vivir con VIH siendo mujer: realidades y resistencias
La primera mesa de debate, “Vivir con VIH siendo mujer: realidades y resistencias”, estuvo moderada por la especialista en medicina interna Rosa Polo y contó con la participación de Alicia González, doctora en Psicología; Laura González, especialista en ginecología y obstetricia; y Loly Fernández y Lourdes Estanga, integrantes de la comunidad Mujeres VIHvas.

Durante el diálogo se compartieron experiencias sobre el impacto del diagnóstico en la vida cotidiana de las mujeres, así como las dificultades que aún persisten en ámbitos como la familia, las relaciones afectivas o la atención sanitaria. Las participantes señalaron que el estigma hacia las mujeres con VIH suele ir acompañado de juicios morales y culpabilización. También se abordó el peso que tiene el diagnóstico en mujeres migrantes o en contextos de mayor vulnerabilidad social, así como la importancia del apoyo comunitario y de las organizaciones sociales para acompañar a las mujeres tras el diagnóstico.

Las profesionales sanitarias insistieron en la necesidad de incorporar una perspectiva de género en la atención médica, teniendo en cuenta la diversidad de experiencias y realidades de las mujeres con VIH.


Comunicación, cultura y referentes
Ya en horario de tarde tuvo lugar la mesa “Comunicar para transformar: visibilidad, medios y referentes”, moderada por Maialen Escalada, especialista en comunicación y miembro de la comunidad Mujeres VIHvas. En ella participaron Pilar García Elegido, directora, productora y guionista; Xulia Alonso, escritora y autora de Futuro imperfecto; y Dominique Cubells, integrante de la comunidad.

El debate giró en torno al papel que han tenido históricamente los medios de comunicación, el cine y la cultura en la construcción del imaginario social sobre el VIH. Las participantes coincidieron en señalar que las mujeres con VIH han sido tradicionalmente invisibilizadas o representadas a través de estereotipos, lo que ha contribuido a reforzar el estigma. Frente a ello, defendieron la necesidad de generar nuevas narrativas y referentes culturales que reflejen la diversidad de experiencias y contribuyan a reducir la discriminación.


Propuestas para un futuro libre de estigma
La última mesa de la jornada, “Tejiendo propuestas: hacia un futuro libre de estigma”, estuvo moderada por Carmen Martín y reunió a Ana Koerting, técnica de la División de Control del VIH del Ministerio de Sanidad; Azucena Bautista, especialista en medicina interna e investigadora del Instituto de Salud Carlos III; Paz Alcoverro, educadora PAR y miembro de la comunidad Mujeres VIHvas; y Lidia Gascó, activista de Generación Positiva.

El diálogo puso el foco en las acciones necesarias desde distintos ámbitos —institucional, sanitario y comunitario— para combatir el estigma. Desde la experiencia comunitaria, las activistas destacaron el papel transformador de los espacios de apoyo entre iguales. Paz y Lidia reflexionaron sobre cómo recibieron el diagnóstico: la primera hace décadas, y la segunda hace 5 años. Lidia señaló que, tristemente, lo vivió también desde la falta de información y de herramientas para su gestión, pese a que hoy en día hay más recursos disponibles.“Para desafiar el estigma no lo puedes hacer sola en tu casa. Hablarlo te cambia la vida”, concluyó Paz.


Clausura y proyección del documental Estigma
La jornada concluyó con la clausura a cargo de Julio del Valle, director general para la Igualdad real y efectiva de las personas LGTBI+ del Ministerio de Igualdad, y de Carmen Martín, presidenta de Cesida. Tras el cierre se proyectó el documental “Estigma”, dirigido por Pilar García Elegido, que explora desde una perspectiva humana y social el impacto del estigma asociado al VIH.

Encuentro interno de la comunidad Mujeres VIHvas
Las jornadas continuaron el 14 de marzo con un encuentro interno de la comunidad de Mujeres VIHvas, en el que participaron 40 mujeres procedentes de distintos puntos de España. Durante la sesión se desarrolló un espacio de trabajo participativo en el que las asistentes reflexionaron conjuntamente sobre las necesidades actuales de las mujeres que viven con VIH y sobre los retos de la comunidad en los próximos años. A través de dinámicas en pequeños grupos, las participantes pudieron compartir propuestas e iniciativas para seguir fortaleciendo la red de apoyo entre mujeres, así como plantear nuevas líneas de acción para el proyecto Mujeres VIHvas, poniendo en valor el liderazgo y la participación de las propias mujeres en la construcción de este espacio comunitario.

Si eres una mujer con VIH y quieres conocer la comunidad Mujeres VIHvas o sumarte a este espacio, puedes consultar toda la información en mujeresvihvas.org o escribirnos a mujerespositivas@cesida.org.

La comunidad de Mujeres VIHvas estrena web y logo
Junto con la celebración de las III Jornadas Mujeres VIHvas, Cesida presentó la nueva web y el nuevo logotipo de la comunidad Mujeres VIHvas, una renovación que refuerza su identidad y su papel como espacio de encuentro y apoyo entre mujeres con VIH.

El nuevo portal web (mujeresvihvas.org) apuesta por un diseño más intuitivo y visual, con una navegación sencilla que facilita el acceso a recursos, actividades y contenidos desarrollados por la propia comunidad a lo largo de los años. La web mantiene y pone en valor el histórico de proyectos impulsados por Mujeres VIHvas, al tiempo que incorpora una arquitectura más clara y una estética cuidada. Un paso más para reforzar a nivel comunicativo esta iniciativa pionera en España.

Junto con la nueva web, la comunidad estrena también un nuevo logotipo que mantiene el espíritu del símbolo anterior y refuerza la idea de comunidad, unión y apoyo mutuo entre mujeres que viven con VIH. La nueva imagen gráfica pone en el centro la fuerza colectiva y la celebración de la vida, reflejando el carácter de una comunidad que construye redes de cuidado y avanza unida frente al estigma.

 

 

 

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