Cesida denuncia la ola de odio contra una persona con el VIH tras el señalamiento de Daniel Esteve (Desokupa)

La artista y activista Cao Kaal ha recibido una avalancha de insultos, amenazas y mensajes serófobos a raíz de una fotografía publicada en redes sociales con una camiseta con el lema “Siempre sidosas, nunca fascistas”. La publicación fue difundida en Instagram por Daniel Esteve, el agitador ultra y líder de Desokupa, acompañada de un mensaje que alentaba el hostigamiento contra Cao. Entre los comentarios de otros usuarios en el post de Esteve figuran mensajes que desean la muerte de la activista y alientan la violencia contra ella. La empresa y su jefe acumulan diversas denuncias y procesos judiciales por presuntos delitos de odio, coacciones y amenazas, así como por vulneración del derecho a la imagen.

La Coordinadora Estatal de VIH y sida (Cesida) ha difundido un comunicado de condena de los ataques y de respaldo a Cao y a todas las personas con el VIH que sufren estas violencias. La organización denuncia “la cobardía de quienes utilizan su altavoz para poner a una persona en la diana y exponerla ante una audiencia desde la que se profieren insultos y amenazas, muchos de ellos al amparo del anonimato”, y reclama que quienes contribuyen al señalamiento asuman su responsabilidad pública.

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El comunicado reivindica la dignidad de las personas con el VIH y recuerda que ningún diagnóstico, historia personal o decisión de hacerse visible justifica la vulneración de derechos. Generación Positiva, el grupo de jóvenes de Cesida al que pertenece Cao, llevó a la Marcha Positiva del pasado 17 de octubre las camisetas con el lema “Siempre sidosas, nunca fascistas” y la pancarta “Frente a la ola reaccionaria, ternura revolucionaria”. Con esta iniciativa, el grupo reivindica la reapropiación del término “sidosas”, utilizado históricamente como insulto, para convertirlo en una expresión de memoria, dignidad y rechazo al acoso ultra.

Cesida exige a las plataformas digitales voluntad y recursos para frenar las avalanchas de odio, evitar la amplificación de las amenazas y responder eficazmente a las comunicaciones de acoso. Asimismo, reclama que las personas que acuden a dependencias policiales o a los juzgados encuentren una atención accesible, respetuosa y libre de prejuicios, con información clara sobre sus derechos y acceso a orientación y acompañamiento.

“Los discursos de odio son la antesala de los delitos de odio. Quienes alientan estos ataques amparándose en el anonimato demuestran cobardía e ignorancia sobre la realidad actual del VIH y el sida”, defiende Carmen Martín, presidenta de Cesida. “Vamos a seguir defendiendo nuestra dignidad y nuestros derechos frente a una ola reaccionaria que quiere devolvernos a lo que tuvimos que sufrir durante muchos años. Silencio es igual a muerte”, añade.

La respuesta de Cao Kaal
El apoyo recibido está dando a Cao fuerzas para seguir defendiendo sus derechos. “Me he sentido muy acompañado”, explica, y señala que ese respaldo le da “muchísima más fuerza para seguir”. La comunidad ha sido determinante para sostener su respuesta: “Eso también me ha hecho seguir, porque a lo mejor hubiera podido cansarme o tirar la toalla y decir: bueno, pues ya está, paso de denunciar, paso de intentar luchar esto”. El lema “Frente a la ola reaccionaria, ternura revolucionaria”, presente en la Marcha Positiva, recoge también el sentido de esa respuesta: escuchar, acompañar y proteger a quienes reciben ataques, impedir su aislamiento y sostener la defensa de sus derechos frente al odio y la violencia fascista.

Cao explica que el vídeo que publicó en redes sociales en respuesta a los ataques buscaba llegar a otras personas afectadas por el estigma. “Yo no quería responder a los comentarios de odio porque me parecía un lugar en el que yo no quería entrar”. Desde su experiencia con el VIH y con las violencias relacionadas con su cuerpo, identidad y sexualidad, quiso dirigirse a quienes atraviesan situaciones similares. “Necesito recordarles que hay un lugar en el mundo para ellas, que pertenecen al mundo, que merecen vidas vivibles, dignas y amor, y que estamos aquí”, afirma. Llegar a esas personas es el propósito de su mensaje: “mi intención es recordarles que sus vidas importan”.

Para la artista y activista, esta respuesta también debe hacer visible la responsabilidad de quienes ejercen la violencia: “No es solamente desarticular la violencia que vivimos, sino poner de manifiesto quiénes son quienes generan las violencias”. Su propósito es “que la vergüenza cambie de lado, que vuelva a dar vergüenza ser fascista”. Y concluye: “Al menos que la gente se conciencie, porque yo no me tengo que avergonzar de nada”.

Barreras al denunciar los hechos
Cao acudió a una comisaría en compañía de su pareja para denunciar lo sucedido, pero la denuncia no llegó a formalizarse. “Desde un principio, antes de entrar ya a la sala, ya me dijeron que esto no iba a tener mucho recorrido”, relata. “Me empezaron a decir que no, que no iba a tener ningún recorrido, que yo no podía poner una denuncia por la vía penal, que si quería tenía que ser por la vía civil”, explica. Sobre la atención recibida, afirma: “Yo me sentí juzgado”.

Cesida reclama formación especializada para quienes reciben y tramitan denuncias y medidas que eviten que el desconocimiento de los procedimientos, el desgaste emocional o las barreras económicas impidan el acceso a la justicia. Asimismo, reitera la necesidad de aprobar el Pacto de Estado frente a los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad, que permita articular una respuesta institucional coordinada y sostenida frente a estas violencias e incluya expresamente la lucha contra la serofobia.

Además, Cesida está recibiendo asesoramiento jurídico para interponer una querella contra quienes han alentado los ataques y la violencia contra Cao o han expresado deseos de muerte hacia la activista.

Información y apoyo frente a la discriminación
Las personas que sufran ataques o discriminación relacionados con el VIH pueden contactar con las entidades de Cesida para buscar apoyo y orientación. También tienen a su disposición la Clínica Legal de Cesida, un servicio gratuito y confidencial de información, orientación y alfabetización jurídica. Las consultas se reciben en clinicalegal@cesida.org y permiten obtener información sobre los derechos y las vías de reclamación disponibles.

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