La eliminación de esta barrera supone un avance clave en la igualdad de acceso a tratamientos oncológicos innovadores
La Coordinadora Estatal de VIH y sida (Cesida) celebra la reciente decisión del Ministerio de Sanidad de levantar las restricciones que impedían a las personas con el VIH acceder a las terapias CAR-T, un tipo de inmunoterapia de última generación que ofrece esperanza real frente a ciertos tipos de cáncer como los linfomas y las leucemias.
Las terapias CAR-T (siglas en inglés de Chimeric Antigen Receptor T-cell) modifican genéticamente las células T del sistema inmunitario del propio paciente para que puedan identificar y destruir células cancerosas. Desde su incorporación al Sistema Nacional de Salud en 2019, estas terapias se rigen por un protocolo estricto debido a su complejidad y alto coste. Hasta ahora, su acceso estaba limitado a personas que cumplieran ciertos criterios clínicos, excluyendo a quienes viven con el VIH por falta de experiencia clínica.
“Supimos de esta discriminación en 2021, a raíz del caso de un paciente al que se le denegó el acceso”, explica Ramón Espacio, miembro de Cesida y presidente de la plataforma en aquel momento. “Desde entonces, hemos trabajado para comprender el origen del problema, recabando información técnica, científica y jurídica, y dialogando con profesionales del ámbito clínico, de la gestión sanitaria y de la industria farmacéutica”.
La razón de fondo, señala la entidad, era la falta de datos sobre la seguridad de estas terapias en personas con el VIH, una consecuencia directa de su exclusión sistemática de los ensayos clínicos.
“Esto es algo que ocurre con frecuencia en estudios que no tienen como objetivo principal el tratamiento frente al VIH, sino el de otras enfermedades –como el cáncer, en el caso que nos ocupa–, y tiene consecuencias graves en términos de equidad en salud”, denuncia Ramón Espacio.
Gracias al trabajo conjunto con otros actores del ámbito sanitario, y en el marco del Pacto Social por la No Discriminación y la Igualdad de Trato asociada al VIH, impulsado por el Ministerio de Sanidad, se ha logrado revertir esta situación. acceso y financiación de ambos fármacos a personas con el VIH cuya carga viral esté indetectable.
“Esta decisión pone fin a una exclusión injusta y demuestra la importancia de incluir a las personas con VIH en la investigación y desarrollo de fármacos desde el inicio, especialmente en tratamientos tan cruciales como los oncológicos”, ha declarado Reyes Velayos, presidenta de Cesida.
