Con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, que se conmemora cada 17 de mayo, Cesida recuerda que el estigma y la discriminación siguen suponiendo una barrera en el acceso a la atención sanitaria y a los recursos preventivos frente al VIH.
La discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género sigue presente en forma de discursos de odio, exclusión y violencia. Aunque en los últimos años se han producido avances sociales y legislativos, muchas personas siguen viviendo con miedo al rechazo o a recibir un trato discriminatorio. En el ámbito sanitario, ese miedo tiene consecuencias concretas. Puede provocar que una persona retrase una consulta médica, evite acudir a urgencias, oculte información relevante sobre su salud, abandone tratamientos que no se ajustan a sus necesidades o deje de realizarse pruebas preventivas.
En relación con la respuesta al VIH, el estigma y la discriminación pueden dificultar el acceso a las estrategias de prevención, al tratamiento antirretroviral y al propio acompañamiento comunitario. Por ello, combatir la LGTBIfobia también implica dotar de recursos suficientes al sistema público de salud y garantizar una atención sanitaria accesible, segura y libre de prejuicios.
Cesida pone el foco, además, en las personas migrantes LGTBIQ+, especialmente aquellas que viven con VIH y se encuentran en situación administrativa incierta. Estas personas pueden afrontar de forma simultánea LGTBIfobia, racismo, exclusión administrativa y estigma asociado al VIH, lo que aumenta su vulnerabilidad y puede dificultar su acceso efectivo a la sanidad.
El secretario de Cesida, Jesús Cisneros, migrante venezolano con VIH y perteneciente al colectivo LGTBI, advierte de que “la LGTBIfobia, el racismo y el estigma social del VIH tienen una consecuencia directa sobre la salud de las personas”, especialmente cuando existe miedo a ser discriminado por la orientación sexual, la identidad de género, la situación administrativa o el estado serológico. Por ello, subraya la importancia de defender “una sanidad pública universal” y “libre de prejuicios”, como forma de combatir la exclusión social y garantizar que las personas con realidades diversas no queden fuera del sistema.
La coordinadora también advierte del impacto de los discursos reaccionarios y de las políticas dirigidas a recortar derechos ya conquistados, con especial preocupación por el aumento de los mensajes de odio contra las personas trans. Además, la desinformación y la estigmatización pueden tener efectos directos sobre la salud mental y la seguridad de estas personas.
Leticia Ojeda, mujer transexual y técnica en la entidad Somos Aragón, reivindica la memoria del movimiento LGTBI y recuerda la “deuda histórica” con las mujeres trans, “precursoras de los derechos LGTBI” que hoy se reconocen en muchos países. Ojeda lamenta que las personas trans sigan siendo uno de los colectivos más “maltratados, deshumanizados y humillados”, por lo que enfatiza la importancia de una mirada interseccional: “Ya es muy difícil ser una mujer trans; ahora imaginemos la interseccionalidad entre ser mujer trans, migrante y tener VIH”. En este sentido, defiende garantizar una salud pública accesible y en condiciones de igualdad real y efectiva.
Para Cesida, avanzar hacia una atención sanitaria inclusiva requiere asimismo apostar por la formación del personal sanitario en diversidad sexual y de género, y establecer protocolos que eviten cualquier forma de discriminación por nacionalidad, orientación sexual, identidad de género o estado serológico.
El 17 de mayo recuerda la fecha en la que, en 1990, la Organización Mundial de la Salud dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad mental. Desde entonces, esta jornada se ha consolidado como un día de denuncia y reivindicación frente a las diferentes formas de discriminación que siguen afectando a las personas LGTBIQ+ en todo el mundo.
Las personas que necesiten apoyo, información o acompañamiento pueden acudir a las entidades de Cesida presentes en todo el territorio nacional. También tienen disponible el Servicio Arcoíris 028, un recurso de información, asesoramiento jurídico y atención psicosocial inmediata especializada frente a todas las formas de violencia por LGTBIfobia, dirigido a todas las personas LGTBI o allegadas. El servicio telefónico es totalmente gratuito y está en funcionamiento las 24 horas de los 365 días del año.
