Ana, entrevista, Mar

SuperVIHvientes

SuperVIHvientes: la generación que lleva 30 años viviendo con el virus del sida

Se infectaron en los 80, cuando no había nada que combatiera a un virus letal, del que poco se sabía y que se llevó a decenas de amigos. Consiguieron sobrevivir y hoy peinan canas

Ferran Pujol recuerda cada detalle de aquel día de 1986. Aún puede sentir el miedo, la desazón, la angustia… la sensación de que el futuro dejaba de existir en aquel preciso momento. Tenía 27 años y la vida se acababa. Y la culpa la tenían sólo tres letras: VIH.Si alguien le hubiera dicho entonces que más de tres décadas después seguiría vivo, en activo, pensando en las 60 velas que pronto soplará, se habría reído en su cara: «En aquella época lo único que podías pensar es que ibas a morir, porque eso era lo que pasaba. No había esperanza», recuerda. Su propio médico se lo había dejado muy claro unos días antes: «¿Para qué quieres hacerte la prueba? ¿De qué te sirve averiguarlo si no hay nada que podamos hacer?».Como él, Ana Martín también recibió una sentencia de muerte en forma de diagnóstico en el 87. Con la suya, Ramón Linaza calculó que no superaría los primeros años 90. Y Mar Linares, muy enganchada a las drogas, sólo pudo pensar una cosa cuando en 1989 le dieron tres meses de vida: «Ojalá me muera antes». Porque el sida, esa enfermedad de la que apenas se sabía nada, era implacable, y no dejaba de llevarse a amigos y conocidos.

Lee la entrevista completa en: El País