El Ministerio de Juventud e Infancia ha organizado junto a Cesida el encuentro “VIH Vertical: Nacer y crecer con VIH”, un espacio de reflexión para visibilizar las realidades de la infancia y la adolescencia con el VIH y reivindicar una respuesta institucional y social sostenida los 365 días del año. La presentación de la jornada ha corrido a cargo de Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia y Oliver Marcos, secretario general de Cesida.
El secretario general de Cesida ha reclamado a las instituciones que sitúen a las personas con VIH en el centro de las políticas y del discurso público. “Necesitamos que se nos escuche y se nos acoja; poner la voz de las personas con VIH en el centro”, subrayó. En cuanto a la respuesta al VIH, ha defendido que “no es una cuestión de una cartera concreta, sino que es una cuestión transversal que se puede trabajar en todos los ámbitos de la administración”. Ha concluido recordando cómo han evolucionado las preocupaciones de las personas con el VIH, ya que antes estaban centradas en la muerte y ahora en la vida, en proyectos vitales como la maternidad.
A continuación, la ministra de Juventud e Infancia ha reivindicado la necesidad de seguir combatiendo el estigma asociado al VIH y de garantizar el acceso al sistema sanitario sin barreras: “Hablar de VIH es hablar de ciudadanía, es hablar de igualdad, es hablar de derechos. Y no solo hay que hacerlo el 1 de diciembre, en esto estamos absolutamente convencidas y comprometidas, hay que hablar todo el año, todos los días debemos contribuir a romper estigmas”.
La mesa central de la jornada ha estado moderada por Marisa Navarro, pediatra del Hospital Gregorio Marañón, y ha contado con las intervenciones de Sara del Arco, activista y especialista en salud sexual; Iván Garrido, psicólogo y fundador del Proyecto Kintsugi; y Belén Romero García, técnica social, quienes han compartido sus experiencias personales desde el momento en que conocieron su diagnóstico. Testimonios cercanos y humanos sobre cómo es crecer en España con VIH, dirigidos a visibilizar sus necesidades y la defensa de sus derechos.
Al dirigirse a adolescentes y jóvenes, han coincidido en la importancia de informarse correctamente, contrastar fuentes y reclamar una educación afectivo-sexual sólida: “La educación sexual es primordial”.



