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El 58 % de la población con VIH mayor de 50 años tiene al menos una enfermedad crónica adicional

Gracias a los avances en el tratamiento del VIH que han supuesto las terapias antirretrovirales, las personas con VIH pueden ahora vivir más tiempo y con mejor calidad de vida. Es decir, ha habido un envejecimiento de la población con VIH.
envejecimiento_VIHEste envejecimiento conlleva la aparición de comorbilidades asociadas a la edad que en el caso del paciente VIH presentan una prevalencia similar a la que presenta la población general diez años después. Por tanto más allá del control de la replicación del VIH, el cuidado integral de estos pacientes implica el control de otras patologías crónicas emergentes.
Consciente de esta situación, MSD ha organizado el foro VIH: Punto de Encuentro, una cita que surge bajo la inquietud de mantener la formación en patología por infección por VIH y crear un punto de encuentro donde los médicos de toda España se puedan reunir para discutir los temas más candentes relacionados con esta patología. Esta reunión, que cuenta con el patrocinio científico de GeSIDA, también está orientada a juntar a los médicos más experimentados con los jóvenes y se organizará de forma anual a partir de ahora.
Según explica el Dr. José Ramón Arribas, coordinador del foro y especialista en enfermedades infecciosas del hospital universitario La Paz de Madrid, “hemos logrado que los pacientes con VIH vivan más gracias a los nuevos tratamientos. De hecho, ha cambiado el curso de esta patología y nos encontramos a los primeros pacientes mayores con esta enfermedad: el 36 % de los pacientes con VIH tiene más de 50 años”.
“Sin embargo, -continúa – nos preocupa la calidad de vida con la que lo hacen, pues el envejecimiento va asociado a mayor frecuencia de enfermedades propias de esta etapa, y esta comorbilidad es mayor en los pacientes VIH+ que en la población general”.
Concretamente, el 65 % de la población general, entre 51 y 60, años no presenta ninguna comorbilidad asociada a la edad, mientras que el 58 % de la población con VIH tiene al menos una enfermedad crónica adicional.
En este sentido, las principales comorbilidades que se dan son la enfermedad cardiovascular, ósea, la insuficiencia renal y los cánceres; no solo los cánceres relacionados con sida directamente, como pueden ser el linfoma y el sarcoma de Kaposi, sino otros como cáncer de pulmón o de laringe. “Todos estos tipos de cáncer, que antes no estaban relacionados con el VIH, ahora se ha descubierto que tienen cierta relación, pues se ha comprobado que cuanto antes se da comienzo al tratamiento, el riesgo de padecerlos es menor. Además, según se observa, el hábito de fumar es dos veces más frecuente en la población VIH+, lo que aumenta el riesgo de ciertos tipos de cáncer”, indica el Dr. Arribas.
Otro de los aspectos que más preocupan a los expertos españoles es la realización de los diagnósticos tardíos. Según apunta el Dr. Arribas “desgraciadamente algunos pacientes acuden a los hospitales por primera vez para hacerse las pruebas con una situación muy avanzada de la enfermedad debido al estigma social o al desconocimiento. Durante esta jornada hemos podido debatir y sacar conclusiones sobre la forma más adecuada para tratar a estos pacientes”.
Agencias

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