Cesida demanda políticas valientes y más recursos en la respuesta al VIH: “Queremos vida digna ya”

La Coordinadora Estatal de VIH y Sida (Cesida) ha hecho un llamamiento hoy, Día Mundial del Sida, a trabajar en una “respuesta inmediata” frente al VIH para cumplir los objetivos 95-95-95 de ONUSIDA 2030, reducir el diagnóstico tardío, garantizar la igualdad de acceso al sistema sanitario y derribar el estigma que aún condiciona a las personas que viven con esta condición médica, más de 150.000 en España.

Durante la lectura del manifiesto “Comunidad, derechos y vida digna”, que se ha producido este mediodía frente al Ministerio de Sanidad, la entidad ha reclamado políticas públicas que aseguren una atención integral, con enfoque en derechos sociales, envejecimiento y calidad de vida, garantizando asimismo el acceso al sistema sanitario de todas las personas migrantes. También se ha puesto el foco en el acceso equitativo a herramientas de prevención como la PrEP, la PEP, el autotest y cribado en Primaria y en dispositivos comunitarios.

La entidad recuerda que no habrá respuesta efectiva sin eliminar el estigma en entornos sanitarios, centros penitenciarios, espacios de trabajo y medios de comunicación, y exige que el Pacto Social por la No Discriminación e Igualdad de Trato asociado al VIH se implemente de forma plena: “Sin erradicar el estigma no habrá justicia, ni igualdad de derechos, ni verdadera salud pública. El estigma no se ve en los análisis, pero enferma igual”.

La especialidad de Enfermedades Infecciosas ha sido otra de las demandas que han gozado de mayor énfasis. Cesida ha exigido consenso y responsabilidad a las comunidades autónomas, su aprobación inmediata con calendario público, plazas MIR suficientes, formación reglada y acreditación de unidades docentes en todo el territorio: “Sin una especialidad reconocida, España llega tarde a los retos del VIH y de las ITS emergentes”. Como conclusión, han apelado a las administraciones públicas, industria farmacéutica, organizaciones científicas y a la sociedad civil en su conjunto, para “poner las vidas de las personas que viven con VIH en el centro«.

Oliver Marcos, secretario general de Cesida, subraya la importancia de eliminar todas las barreras existentes en la actualidad en el acceso al sistema sanitario. Las personas migrantes sufren, en muchas ocasiones, impedimentos para acceder a pruebas diagnósticas y al tratamiento antirretroviral: “La Salud Pública no entiende de fronteras y debemos garantizar un acceso universal para toda la población, cortando así la cadena de nuevas infecciones y promoviendo estrategias basadas en la equidad de la salud pública”.

La lectura del manifiesto ha tenido lugar tras el acto institucional organizado por el Ministerio de Sanidad en el Salón Ernest Lluch, en cuya apertura han intervenido la ministra de Sanidad, Mónica García y Julia del Amo, directora de la División de Control de VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis. La mesa central, dedicada a abordar el estigma y la discriminación, ha contado con representantes del Instituto de Salud Carlos III, SEISIDA, CESIDA, GESIDA y la Agencia Estatal Antidopaje.

En la inauguración del acto, la ministra de Sanidad ha señalado que “la eliminación del estigma y la discriminación no es sólo un fin en sí mismo, sino que es instrumental para acabar con esta pandemia. La discriminación amplifica las desigualdades en salud y sustenta el crecimiento de las pandemias”.

En horario de tarde, el Congreso de los Diputados acoge la jornada “Visibilizando el VIH: Un compromiso colectivo”, organizada por Cesida, Apoyo Positivo y la Asociación Valenciana de VIH, Sida y Hepatitis (AVACOS-H). La inauguración correrá a cargo del director general de Salud Pública, Pedro Gullón, y se desarrollarán dos mesas: una formada por ponentes del ámbito de la salud y la defensa de derechos humanos y otra por representantes de los grupos parlamentarios.

Radiografía del VIH y el Sida en España

Los últimos datos de vigilancia epidemiológica del VIH y sida en España, recogidos en el informe publicado por la Unidad de vigilancia de VIH, ITS y hepatitis del Ministerio de Sanidad, muestran un descenso sostenido en los nuevos diagnósticos, aunque la tasa es superior a la media de la Unión Europea. En 2024 se registraron 3.340 nuevos diagnósticos, de los cuales un 43,3% correspondían a personas nacidas en España y un 36,7% procedían de Latinoamérica, que es la región con mayor peso entre los casos notificados de personas con otro país de origen. Las personas de otros países suponen más de la mitad de los nuevos diagnósticos, por lo que es necesario diversificar los programas de prevención para adaptarlos a las necesidades de este colectivo heterogéneo y especialmente vulnerable, concluye el informe.

La vía sexual sigue siendo el principal modo de transmisión y los hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres (HSH) representan la mayoría de los nuevos diagnósticos, con un 54,3%. Por ello, sin descuidar otras formas de transmisión, el documento subraya la importancia de implantar y reforzar actuaciones eficaces para prevenir la transmisión por esta vía. La gran mayoría de los casos (85,3%) corresponde a hombres, con una mediana de edad de 36 años. La principal vía de transmisión continúa siendo las relaciones sexuales, que representan el 83% del total.

Uno de los datos más preocupantes que recoge el informe es que el 51,1% de las personas diagnosticadas en 2024 presentaba diagnóstico tardío, un aumento respecto al año anterior (48,7%). Esta cifra remarca la importancia del diagnóstico temprano y el fomento del acceso a la prueba del VIH de forma gratuita y confidencial.

ONUSIDA, el Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, ha publicado un informe por el Día Mundial del Sida en el que denuncia que “la respuesta mundial al VIH ha sufrido su revés más significativo en décadas”. El documento “Superar las disrupciones, transformar la respuesta al sida” detalla las consecuencias de las reducciones en la financiación internacional y la falta de solidaridad mundial, que impactan en los países de ingresos bajos y medianos gravemente afectados por el VIH. Las abruptas reducciones en la asistencia internacional para el VIH en 2025 han profundizado los déficits de financiación existentes. La OCDE estima que la asistencia sanitaria externa caiga entre un 30 y un 40% en 2025 en comparación con 2023, causando una interrupción inmediata y aún más severa de los servicios de salud en los países de ingresos bajos y medianos.

Hoy, 40,8 millones de personas viven con el VIH en todo el mundo, 1,3 millones de nuevas infecciones ocurrieron en 2024, y 9,2 millones de personas aún no acceden al tratamiento.

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