Cesida exige a El Mundo la retirada del artículo de Jiménez Losantos

En relación a la reciente publicación en El Mundo del artículo de opinión titulado “Orgullo pedófilo comunista y putañero socialista”, firmado por Federico Jiménez Losantos, reproducimos a continuación la carta que se ha dirigido desde Cesida a la dirección del periódico.

A Joaquín Manso, director de El Mundo:

Nos dirigimos a usted en nombre de Cesida, Coordinadora Estatal de VIH y sida, entidad que agrupa a 80 organizaciones de todo el Estado en la defensa de los derechos de las personas con VIH y en la lucha contra el estigma y la discriminación.

El motivo de esta carta es trasladarle nuestra indignación y preocupación ante la publicación en El Mundo, el pasado 6 de julio, del artículo de opinión titulado “Orgullo pedófilo comunista y putañero socialista”, firmado por Federico Jiménez Losantos. Consideramos que el texto no puede entenderse como una simple crítica política o una opinión personal. La columna establece una asociación directa entre el Orgullo LGTBI+ y delitos tan graves como la pederastia o la violencia sexual contra menores. Esa vinculación carece de rigor y recupera una acusación tradicionalmente utilizada para criminalizar y deshumanizar a las personas LGTBI+. No es una mera columna de opinión. Es el marco necesario para generar un clima social que puede traducirse en más discriminación y violencia. No es casual que las agresiones físicas contra personas LGTBI+ se hayan triplicado en solo dos años.

Además, el artículo utiliza una realidad gravísima —la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes— sin aportar datos ni ajustarse a la evidencia disponible. Informes como el publicado recientemente por Save the Children, basado en el análisis de 345 sentencias, revelan que la inmensa mayoría de los agresores son hombres, que en 8 de cada 10 casos pertenecen al entorno conocido de la víctima y que las víctimas son mayoritariamente niñas. Estos datos muestran una realidad muy distinta a la que sugiere el artículo.

Desde el movimiento de respuesta al VIH sabemos bien que los discursos estigmatizantes tienen consecuencias. Durante décadas hemos visto cómo las palabras que señalan a determinados colectivos como peligrosos o culpables acaban convirtiéndose en actos discriminatorios concretos: en rechazo social, en vulneración de derechos y en violencia.

La libertad de expresión y de opinión son derechos fundamentales, pero no amparan la difusión de falsedades ni la promoción de mensajes que fomentan la hostilidad hacia colectivos históricamente discriminados. El periodismo tiene una responsabilidad democrática. Esa responsabilidad es aún mayor cuando se abordan cuestiones tan sensibles como la infancia, la diversidad sexual y de género o los derechos humanos.

Por todo ello, exigimos a El Mundo la retirada del artículo y la publicación de una rectificación que reconozca el carácter falso y estigmatizante de la asociación entre el Orgullo LGTBI+ y los delitos sexuales contra menores. Asimismo, reclamamos que el periódico aclare públicamente su postura frente a estos discursos de odio.

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