La Escuela de Activismo de Cesida celebró el 24 de septiembre su jornada de clausura en el Ministerio de Igualdad, en Madrid. El encuentro reunió a alumnado, docentes, entidades sociales y representantes institucionales para compartir aprendizajes y conocer los microproyectos desarrollados durante la formación. Las propuestas destacaron por su calidad, su carácter innovador y su potencial para ponerse en marcha y responder a necesidades concretas de las personas con el VIH.
La apertura estuvo a cargo de Toni Poveda, director de Cesida, y Carmen Martín, presidenta de la entidad. «Ser activista me ha cambiado la vida», compartió Poveda al inicio de la jornada. Por su parte, Martín celebró el paso adelante de las nuevas generaciones y recordó la necesidad de mantener el compromiso con la defensa de derechos, porque «ninguna conquista es irreversible».

A continuación, la mesa «El valor histórico y futuro del activismo», moderada por Toni Poveda, reunió a Desirée Chacón, de Altihay Fuerteventura; Gerjo Pérez, director de Acción Triángulo; Loli Fernández, presidenta de Casipa; Mar Amate, directora de la Plataforma del Voluntariado de España; y Paula Echevarría, técnica de Incidencia Política y Derechos de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes. El diálogo puso en valor la unidad de acción y la necesidad de fortalecer el trabajo colectivo entre entidades y movimientos sociales.

La presentación de los microproyectos permitió conocer el trabajo realizado por el alumnado con el acompañamiento de las entidades tutoras: Avacos-H, Comité de Calencia, Calcsicova, ACCAS, Apoyo Positivo y Cesida. Las iniciativas trasladan a la práctica una formación que ha abordado la realidad del VIH, la historia del movimiento comunitario, la comunicación, la incidencia política, el diseño de proyectos y el autocuidado. Durante la jornada se reconocieron tres propuestas:
– El Premio a la Innovación y Creatividad fue para «¿INCÓMODX?», de Lisandro Moisés Enrique, tutorizado por Calcsicova. El proyecto utiliza la fotografía conceptual, la ironía y situaciones cotidianas para cuestionar los prejuicios asociados al VIH, situando a las personas con VIH en el centro del proceso creativo y de las decisiones.
– El Premio al Potencial de Impacto Social e Incidencia reconoció «Sangre, cordón, biobancos y VIH: La investigación comienza con la perspectiva», de José Ángel Nozzolillo y Darwin Zerpa, con la tutoría de Cesida. La propuesta busca impulsar una mesa técnica para estudiar un circuito de donación de sangre de cordón umbilical de gestantes con el VIH indetectable destinado a la investigación biomédica, desde los derechos humanos, la bioética y la perspectiva de género.
– El Premio a la Sostenibilidad fue para «Activa el Entorno», de Luis Eduardo Capobianco, tutorizado por el Comité Antisida de Valencia. La iniciativa propone implicar a personas con y sin el VIH como «microactivistas» capaces de detectar y responder a los prejuicios en su vida cotidiana.
El conjunto de trabajos también incluyó «+Conectados», de Lucía Soriano Girón y Hank Romero, sobre redes sociales, juventud y estigma; «VICTORIA», de Juan Román Peinado Carrasco, centrado en la memoria de las personas SuperVIHvientes; «¡Cariño, no estamos en los 80!», de Ángel Hernández, para actualizar el imaginario social del VIH; y «ConVIHve», de Juan Barruecos Rico, Jesús Cisneros y Leonel Navarro, una propuesta para facilitar el acceso a recursos y redes de apoyo a través de una aplicación móvil, especialmente útil en zonas rurales.
Tras la entrega de diplomas, la clausura contó con Julia del Amo, directora de la División de Control de VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis, y Julio del Valle, director general para la Igualdad real y efectiva de las personas LGTBI+. Cesida agradeció el apoyo institucional y el compromiso del alumnado, el equipo docente y las entidades tutoras, que han hecho posible esta primera edición de la Escuela de Activismo y han contribuido a dar forma a nuevas iniciativas para fortalecer la respuesta comunitaria al VIH.
La Escuela de Activismo está financiada a través de la convocatoria de subvenciones de 2025 con cargo al 0,7% del IRPF del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.


